lunes, octubre 31, 2016

Más allá de la abstención


Cuando uno se mueve en el escenario de lo menos malo, es posible que ninguna decisión sea la correcta. Es cuando argumentos, debate, explicación, valoración de pros y contras deberían ser más importantes. Y esto con seguridad no ha sido así, reflexiones mezcladas con procesos orgánicos de autoafirmación, con apelativos a bandos y otros enredos, han generado tal ruido alrededor que a cada intento de aportar algo de cordura ha seguido una retahila de descalificaciones perjuiciosas. Nada de lo acontecido ha sido satisfactorio.
Y ahora, tras regalarle a Rajoy un año de Gobierno en funciones con una mayoría absoluta simulada que ya no tenía, ha finalizado el bloqueo y arrancado la legislatura, ya no caben más excusas. Es el momento en el que hemos de demostrar el valor de las instituciones democráticas, de ser capaces de constuir una oposición realmente útil y determinante, desde y con la izquierda, sumando las mayorías necesarias, poniendo a prueba la alternativa real.
No estoy pidiendo titulares, ni pulsos para ver quién es el más listo ni más guapo. Viví en primera persona la amargura de la décima legislatura, esa que mayor retroceso ha supuesto en el reconocimiento de derechos civiles y sociales en nuestra memoria democrática. La barrera permanente para incluir siquiera una pequeña modificación en la convalidación de reales decretos ley innecesarios. La arrogancia en el control parlamentario, el dolor en la vida de mucha gente. Pongamos en valor que nada de esto tiene que repetirse. Y por favor, que nadie simplifique tanto como para decir que eso supondrá un adelanto electoral y las condiciones serían las mismas que unas terceras elecciones.
Habrá quién se empeñe en dedicar todos sus esfuerzos en mantener la fractura y la pelea orgánica para los procesos de reconstrucción y renovación que sí o sí hemos de afrontar, supongo que es legítimo, pero del Grupo Parlamentario Socialista y del PSOE espero más, exijo más.

sábado, octubre 01, 2016

¿Y tú de quién eres?

Era mayo de este mismo año y nos convocaron a una reunión en Madrid para ir arrancando la campaña electoral. Un acto apelando a lo mejor de nosotros mismos, a la importancia del Partido Socialista Obrero Español en la vida de la gente y en la construcción de este país, un reconocimiento a nuestros valores y a lo que nos distingue de otras opciones de izquierda, al orgullo de nuestra historia y sus dirigentes, 
con muchos más aciertos que errores, haciéndonos cargo de todos. Por allí pasaron ex presidentes, ex secretarios generales, ex ministros y ministras, alcaldes, alcaldesas, presidentes autonómicos… mientras echábamos la vista atrás para reflejarnos en las leyes más importantes de nuestra democracia, en el reconocimiento y la garantía de derechos. Apenas 4 meses después parece que diera igual todo aquello.

jueves, abril 21, 2016

Un día triste

“Hoy tiene que haber muchos votantes socialistas tristes” afirmaba ayer Pablo Iglesias tras quedar fuera Podemos de la Mesa de la Diputación Permanente al no participar en la negociación.
A ver cómo lo digo muy educadamente… así, en general, no quiero quitarle ni un grado de importancia a la Mesa de la Diputación Permanente, pero seamos sinceros, tampoco nos quita el sueño, es más, me atrevería a afirmar que es un mal que padecemos los votantes de muchos partidos, sin que eso represente ninguna mezcolanza ideológica.

lunes, marzo 28, 2016

Una explicación

Con previsible revuelo mediático y social, acaba de hacerse pública la listas de diputados y senadores que, tras finalizar su mandato en las Cortes, hemos solicitado la indemnización por cese prevista en la normativa vigente. Una norma que se modificó recientemente haciendo incompatible el cobro de esta indemnización con cualquier otro tipo de ingreso.
Comenzaré diciendo que entiendo la reacción. Cuando el tratamiento de unas personas es diferente al del resto, se requiere como mínimo de una explicación, de no ser así, algo no está bien hecho.

jueves, septiembre 18, 2014

Mientras habla Montoro: Apuntes sobre la reforma fiscal


La Reforma Fiscal del PP consiste en quitar rentas y bienestar a la mayoría de ciudadanos, para dárselas a los que más tienen, transfiere bienestar y renta de las clases medias y trabajadoras para dárselas a las rentas altas y a las grandes empresas. Quitárselo a los de abajo para dárselos a los de arriba.

El Gobierno en su reforma fiscal introduce dos cambios normativos fundamentales. Bajar los impuestos especialmente a las rentas altas y bajar el impuesto de sociedades a las grandes compañías y corporaciones, olvidando a la mediana empresa y los autómonomos, un sector que sin embargo se considera determinante para la generación de empleo y la recuperación económica, a los que primero animamos a emprender y después olvidamos suprimiendo los recursos del Estado de Bienestar, aumentando como nunca los impuestos indirectos y perjudicando directamente en esta reforma, como a los alrededor de 79.500 autónomos en Extremadura.

De la supuesta bajada de impuestos de la que presume el Gobierno no se beneficiará nadie que por sus rentas bajas no pague IRPF, pero que sin embargo asumen cada día copagos, recortes, tasas, tasazos y subidas de otros impuestos. El 30% de lo que se deje de ingresar con esta reforma de impuestos beneficiará al 1% de los ciudadanos con las rentas más altas, y el 60% del la pérdida de ingresos el 10% con rentas altas. Es un paso más en el camino a la desigualdad, la brecha económica y la fragmentación social.