Ir al contenido principal

La nada tras Monago


Hace unos días el Presidente Monago aparecía en todos los medios de comunicación nacionales 
anunciando que devolvería el 50% de los impuestos autonómicos a aquellas empresas que se instalaran en Extremadura a partir de su tercer año de implantación. Pocos minutos después supimos que no existían tales impuestos autonómicos, por lo que Monago estaba anunciando la devolución del 50% de nada, es decir nada.
Pero eso poco importaba ya. Ningún medio de comunicación nacional consideró noticia que el 50% de nada fuera nada, es algo conocido por todos.
No es la primera vez que tras los anuncios de Monago está la nada, el vacío absoluto, el cero por cero.
Entre las grandes portadas del Presidente Monago encontramos:
Monago sufre mediopatía, con una derivada, llega a creerse su propia nada. Hace unos días en una entrevista en ElPais llegaba a afirmar que la gestión de la que más orgulloso se sentía como Presidente era la aprobación de la Renta Básica. Una medida que se vio obligado a aprobar condicionada por el acuerdo de IU para permitir su gobernabilidad. Pero de nuevo tras su Renta Básica no hay nada, bueno sí, cientos de ciudadanos reclamando poder cobrarla, pero eso tampoco debe considerarse noticia, por lo que no es apreciado por el Presidente Monago.
Esta legislatura hemos visto hospitales sin pañales, copagos farmaceuticos, demenciales subidas tributarias de los servicios básicos como luz y agua, cierre de servicios médicos, citas de especialistas de más de 500 días, despido de profesores, cierre de empresas, mirar a otro lado cuando hay un ERE, llevar al paro juvenil hasta el 61%, 160.000 desempleados en mil días… mientras la propaganda y los anuncios le dibujan una región diferente.
En su mediopatía, Monago es capaz de todo, si hay que inaugurar una hamburguesa, se inaugura.
No sean ciegos, están ustedes mirando a nada. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡A tupa!

Un día muy triste y muy duro. El domingo estuvimos hablando, te dolía un poco la garganta y tenías falta de apetito, pero “habrá que obligarse un poco hija”. “¿Cómo llamas tú ahora?” era tu respuesta al descolgar el teléfono y decirte “¿abuela?”. Que ya ha cambiado todo, que lo que venga al día siguiente será distinto por mucho tiempo es algo de lo que vamos siendo conscientes poco a poco en este encierro, que de repente ya no estés apenas nos ha dado tiempo a hacernos a la idea. Supongo que es aquí donde uno viene a contarlo ante la ausencia de otras despidas, las personas no estamos preparadas para no tener duelo. El virus ya se había manifestado con más gente en el pueblo, el lunes empezó a costarle respirar, nos dijeron que se la llevaban al hospital, pero finalmente la trataron allí mismo. El martes por la noche nos avisaron de que no había más que hacer que prepararla y prepararnos, la mañana del miércoles fue eterna, llamar y llamar sin obtener respuesta. A las 14h sonó el teléf…

Preguntas tontas

Sí, ya sé que han pasado un montón de cosas desde el 30 de agosto, y precisamente por eso, porque han sido muchas actividades y pensamientos dudo mucho que pueda ordenarlos, así que hoy, que por fin he encontrado un hueco y un poco de apetencia, vuelvo con las lluvias a la madeja tras un septiembre de secano. Iñaki tiene en su blog una sección que él llama "Conteste a la pregunta" que suele está repleta de absurdas e ingeniosas cuestiones y realmente interesantes respuestas, como no estoy a la altura de esas contestaciones tan clarificadoras prefiero compartir algunas dudas: ¿Por qué cuando el debate ciudadano vuelve a los social, a las cosas que de verdad preocupan al Gobierno y a la gente, a los derechos y a la igualdad (datos empleo, medidas vivienda, ayuda nacimientos, plazas guardería, salud bucodental infantil, éxito educación ciudadanía,...), nos enredan en otras cosas? ¿por qué caemos en esas redes interesadas en lugar de conseguir seguir hablando de lo útil y no lo inú…

Volando voy

Podría llegar a crear un apartado en el blog dedicado a contar las incidencias en aeropuertos y aviones, desde un inesperado paso por Valencia en un vuelo directo entre Bruselas y Madrid, a innumerables retrasos casi esperados. La conclusión es que viajar en avión, que aparentemente es el medio más cómodo, es sin duda una pesadez con sólo pensarlo y, lo que es mucho más grave, una demostración continua de abusos consentidos sobre la gente. Desde la búsqueda del billete con tarifas engañosas y tasas ocultas, pasando por el striptease de antes de entrar supuestamente para garantizar nuestra seguridad, y un sinfín de incidencias de las que si te dan una mínima explicación te tienes que dar por satisfecho, aviones con retraso, cancelaciones, restricciones de equipaje, cambios de asiento, maletas que llegan abiertas y sin parte del contenido que tenían al salir, y más retrasos por aviones debido a que han llegado tarde, ¿por qué? vaya usted a saber, preséntese aquí más de una hora antes qu…