viernes, agosto 12, 2011

Laicidad

Me bautizaron, hice la comunión, dudé en la no confirmación, estudié durante diez años en un colegio católico y soy practicante de nada, excepto en las despedidas.
Vaya por delante mi total y absoluto respeto a quienes profesan el catolicismo, casi mi admiración, a fin de cuentas es una cuestión de fe. Sin duda también el total respeto a que un líder religioso pueda organizar actos, incluso mundiales, en cualquier país, máxime en uno en el que buena parte de la población se le declara seguidora.
Pero en lo que se refiere a las relaciones entre Estados, hasta ahí. Tenia entendido que España es un país aconfesional, por lo que no alcanzo a comprender el derroche de inversión publica y beneficios fiscales a la inversión privada por la celebración de una visita de cualquier dirigente de una confesión determinada. Tampoco que se paralice la capital de un país en días laborales. Pero lo que no respeto es que, entendiendo que además de un referente espiritual recibimos la visita de un Jefe de Estado, este se permita opinar y criticar asuntos de soberanía nacional y de la agenda política como si también fueran cuestiones de fe. Que la iglesia católica diga que la mayoría de españoles no apoyan leyes de reconocimiento de derechos aprobadas en el Parlamento, es una absoluta falta de respeto democrático, en términos diplomáticos, si esto ocurriera con otro país, estaríamos llamando a consulta a nuestro embajador.

miércoles, agosto 10, 2011

Acción, Reacción, Repercusión

Si hasta hace un par de días seguía con expectación e ilusión los movimientos ciudadanos en las plazas públicas, los acontecimientos de los últimos días hacen no dar a basto para el análisis.

No pareciera que hubiera que ser muy listo para enteder ese principio físico básico, tercera de las leyes de Newton, con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria.