miércoles, enero 21, 2009

¡Feliz año nuevo!

Si claro, ya sé que ha pasado casi un mes de este año, que es un poco tarde para la felicitación. Y no, no he estado durmiendo desde que comenzó el año hasta hoy. Pero claro, te levantas, pones la radio y buff, cómo vas a felicitar nada con el patio como está. De repente parece que todo haya cambiado, no hay colapso en Barajas, aunque Iberia siga mereciendo perder pasajeros; parece que por el momento han cesado los bombardeos sobre la franja de Gaza, aunque ahí sigan las víctimas mortales, heridos y el hambre; las bolsas no caen en picado, aunque ahí siga la crisis especialmente para los que se quedan sin trabajo; Obama ha tomado posesión y ha ordenado suspender los juicios de Guantánamo, aunque… aunque nada.

Tras una eterna mudanza, ha aterrizado el efecto Obama y buena parte del mundo aplaudía mientras el helicóptero que se llevaba a Bush se alejaba por el aire hasta desaparecer, todo un exotismo histórico. Todos lo sabemos, incluso él lo ha dicho, se pasará el furor y llegaran las satisfacciones y las decepciones. En cualquier caso, y aunque Obama se encomiende a Dios, es bueno apreciar que la gente más allá de lo divino, cree que la política puede, aunque cuanto más elevadas son las expectativas más duelen las caídas, así que esperemos que los golpes sean leves.

PD: para exotismo de verdad, que Rajoy se quiera comparar con Obama, menuda retranca.

1 comentario:

Carlos Trujillo dijo...

Jejeje, es que Rajoy en sí mismo es otro "exotismo histérico", perdón,"histórico"