martes, agosto 26, 2008

Lecturas de agosto

En una ocasión haciendo un cuestionario rápido me preguntaron por mis aficiones y contesté que la lectura, la persona que me entrevistaba me dijo que cambiara de respuesta que esa estaba muy vista; oiga, en todo caso le podré decir más aficiones, pero no cambiar, estará muy visto pero es cierto. Leo durante todo el año y claro también en el verano con el mar de fondo, y a causa de eso siempre me quemo la espalda.
Este año antes de irme unos días a la playa pasé por Todolibros y de entre los que me llevé metí en la maleta el último de Eduardo Mendoza, me encanta el subrealismo de la mayoría de los personajes de sus libros, especialmente ese sin nombre, aunque el de esta ocasión se llama Pomponio Flato, ciudadano romano del orden ecuestre, que en su viaje llega a Nazaret y se ve acompañado de Jesús, María y José entre otros. También cogí el último de Ruiz Zafón, hace ya unos cuantos agostos me acompañó "La sombra del viento", este "El juego del Ángel" se lee igual de bien y las 667 páginas se hacen cortas, pero me quedo con la historia del anterior. Además también cupo en la maleta "Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy", de Eduardo Mendicutti, que me regaló alguien que me dijo que me vendría bien reir un poco, y sin duda lo consigue durante las 7 moradas de Sta. Rebecca de Windsor. El último libro del mes no iba en la maleta pero ha venido y aún estoy con él, es el primero de Jostein Gaarder "El diagnóstico y otros relatos" y me trajo recuerdos de la historia de la filosofía y el pensamiento que tan bien se estudia y se aprende con sus obras posteriores como "El mundo de Sofía"
A la del cuestionario también le hablé de las tics, otras expresiones culturales, la igualdad y del deporte, especialmente del baloncesto. Sin duda ha sido otra afición con la que disfrutar con la selección este agosto (y hubiesemos podido si como dice Jandro hubiesemos jugado con las mismas normas) y el próximo curso con un Cáceres 2016 en LEB Oro.
El resto del verano no ha dejado noticias precisamente alegres, a todos nos gustaría saber cómo ha sido posible un accidente aéreo de tal magnitud, y los familiares de las víctimas necesitan un por qué. No sé por qué pero en agosto siempre se pierde gente, tengo que lamentar también el fallecimiento de Fernando Hernández, le ví por televisión presentado los informativos de la desconexión territorial, pero le conocí tras recibir un Premio Culturas por el trabajo con Andeni, una pasión que define la humanidad que tenía. Hoy mismo me he enterado del fallecimiento del Padre Pacífico, un auténtico guía y maestro de muchísimas personas jóvenes y no tan jóvenes, de los que de verdad quisieron prestar como servicio la felicidad a los demás. Y también en lo personal, faltará tía Pura.