lunes, diciembre 29, 2008

Golpeando reflexiones

Estos días raros y navideños estaba pensando en un montón de cosas que me van rondando, o como en una ocasión escuché afirmar a Felipe Gonzalez, me van golpeando reflexiones de las que se pueden obtener conclusiones. Reflexiones sobre algunas actividades en las que he tenido la suerte de participar como la Escuela de Ciudadanía Joven organizada por la Consejería de los Jóvenes y del Deporte de la Junta de Extremadura, o el magnífico Congreso de celebración del 75 aniversario de la Federación Provincial de las Juventudes Socialistas de Cáceres; reflexiones sobre temas de actualidad como la situación económica y las medidas que se están tomando, las que me gustan más o las que menos, la coherencia del discurso desde Extremadura en materia de financiación autonómica, o el no a las 65 h laborales; esas u otro tipo de reflexiones como las redes sociales en internet, un proyecto de empresa,...
Temas distintos que me van golpeando estos días en los que se suele pensar en hacer balance de un año y propósitos para el próximo, hubiese sido otra opción si en estos días no me golpeanse con tanta dureza cada titular, cada foto o vídeo de los brutales ataques de Israel en la Franja de Gaza. ¿Qué conclusiones podemos sacar de algo así?, para empezar no me cabe duda de que hay que conseguir terminar con esa masacre sobre la población palestina, que muere a bombazos o de hambre a causa del bloqueo a toda la ayuda humanitaria, no hay excusas, falsas justificaciones disfrazadas de democracia, ni búsqueda de otros culpables ante semejante barbaridad. Necesitamos seguir creyendo que los organismo internacionales son útiles ante estas situacinesn de violencia como lo deben ser para convivir en el mundo global en el que nos toca vivir.
Y todas estas reflexiones para cerrar el año en esta madeja que aunque muchos me digan que tengo demasiado abandonada, cada año progresa aritméticamente.
Espero que el 2009 sea más feliz.

jueves, diciembre 04, 2008

Otra vez la sinrazón

Otra vez toca intentar encontrar una explicación a una tremenda barbaridad que carece de cualquier sentido común y por tanto nunca logrará nada. Otra vez toca preguntarse quién hace realmente daño a la sociedad vasca.
Otra vez toca intentar solidarizarse con la familia y amigos. Toca horrorizarse ante el asesinato de Ignacio Uria en Azpeitia, condenar y aislar a los criminales.